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jueves, 15 de abril de 2010

Incoherencias bíblicas - Jesús y los mercaderes del templo


Otro famoso pasaje de los evangelios que no se libra de las contradicciones es el que nos cuenta como Jesús expulsó a los mercaderes del templo en Jerusalén. Este relato aparece en los cuatro evangelios canónicos, sin embargo, existen contradicciones respecto al momento en el que tuvo lugar. Existen 3 versiones distintas:

1. Jesús expulsa a los mercaderes al comienzo de su ministerio:

Juan 2:11-16: "Esta fue la primera de las señales milagrosas que Jesús hizo (la conversión del agua en vino). Sucedió en Caná de Galilea. Así mostró su grandeza y sus seguidores creyeron en él. Después de esto, Jesús fue con su mamá, sus hermanos y sus seguidores a Capernaúm y se quedaron allí unos pocos días. Era casi la fecha de la Pascua judía, así que Jesús se fue a Jerusalén. En el área del templo, Jesús encontró a la gente vendiendo terneros, ovejas y palomas y también a los que cambian dinero sentados en sus mesas. Entonces Jesús hizo un látigo de cuerdas y echó a todos del área del templo junto con las ovejas y los terneros. Arrojó al suelo las monedas de los que cambian dinero y les volcó sus mesas. A los que estaban vendiendo palomas les dijo:
—¡Sáquenlas de aquí! ¡No hagan de la casa de mi padre una plaza de mercado!"

No es hasta diez capítulos más tarde cuando se relata la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén:

Juan 12:12-14: "La gran multitud que había venido a la fiesta oyó que Jesús iba a venir a Jerusalén. Tomaron ramas de los árboles y salieron a recibirlo, gritando: —¡Viva el Salvador!¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el rey de Israel! Jesús encontró un burro y se montó en él, como está escrito."

2. Jesús expulsa a los mercaderes el día siguiente a su entrada triunfal en Jerusalen (Marcos):

Marcos 11:7-17: "Entonces llevaron el burro a Jesús. Pusieron la ropa de ellos encima y Jesús se sentó. Mucha gente extendió sus mantos en el camino. Otros cortaban ramas de los árboles y las extendían en el camino. Los que iban adelante y los que iban atrás gritaban:
—¡Viva el Salvador! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino que viene, el reino de nuestro padre David! ¡Viva Dios que está en los cielos!
Jesús entró a Jerusalén y fue al templo. Miró por todos lados y como ya era tarde se fue para Betania con los doce. Al día siguiente, cuando salían de Betania, a Jesús le dio hambre. [...]. Entonces llegaron a Jerusalén y Jesús entró en el área del templo. Empezó a echar a los que estaban comprando y vendiendo cosas allí. Derribó las mesas de los que cambiaban dinero y las bancas de los que vendían palomas. No permitió que nadie entrara en el área del tem- plo cargando mercancías. Jesús comenzó a enseñarles: —¿Acaso no está escrito: “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones”? ¡Pero ustedes la han convertido en una “guarida de ladrones”!".

3. Jesús expulsa a los mercaderes el mismo día de su entrada triunfal en Jerusalén (Lucas y Mateo):

Lucas 35-46: "Le trajeron el burrito a Jesús. Los seguidores pusieron sus mantos sobre el burrito y ayudaron a Jesús a montarlo. Mientras Jesús avanzaba, la gente extendía sus mantos en el camino. Jesús ya estaba muy cerca de Jerusalén, en la bajada del monte de los Olivos. Todo el grupo de seguidores comenzó a gritar de alegría y a alabar a Dios por los muchos milagros que habían visto. Ellos decían:
—¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor!
—¡Paz en el cielo y gloria a Dios!
Algunos de los fariseos que estaban en la multitud le dijeron:
—Maestro, ¡diles a tus seguidores que no digan esas palabras!
Jesús les dijo:
—Les aseguro que si ellos se callan, las piedras gritarán.
Cuando Jesús estaba a punto de entrar a Jerusalén y vio la ciudad, lloró por ella [...] Jesús entró en el área del templo y empezó a echar a la gente que estaba comerciando. Les dijo:
—Está escrito: “Mi casa será una casa de oración”, ¡pero ustedes la han convertido en una “guarida de ladrones”!".

Mateo 21: 1-13: "Trajeron la burra y el burrito, pusieron sobre ellos su ropa y Jesús se sentó encima. Mucha gente extendía sus mantos sobre el camino. Otros cortaban ramas de los árboles y las extendían en el camino. Los que caminaban al frente de él y los que lo seguían, gritaban:
—¡Viva el Salvador, el Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!
—¡Viva Dios que está en los cielos!
Cuando Jesús entró a Jerusalén, toda la ciudad se alborotó. Unos preguntaban:
—¿Quién es este hombre? La gente contestaba: —Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea. Entonces Jesús entró al área del templo. Comenzó a echar a todos los que estaban comprando y vendiendo ahí. Volteó las mesas de los que cambiaban dinero y los asientos de los que vendían palomas. Jesús les dijo: —Está escrito: “Mi casa será llamada casa de oración”.¡Pero ustedes la están convirtiendo en una “guarida de ladrones”!".

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Incoherencias bíblicas - El nacimiento en Belén


En entradas anteriores de este blog ya hemos mencionado varias incoherencias bíblicas que dejan claro el carácter mitológico del nacimiento de Jesús. Los dos únicos evangelios canónicos que relatan este episodio se contradicen respecto a la genealogía de Jesús y en cuanto al momento de su nacimiento. También se incluyen detalles incompatibles con el registro histórico o absurdos desde un punto de vista lógico, como la visita de los magos de oriente y la posterior matanza de inocentes. Pero esto no es todo, de hecho ambos relatos son dos historias totalmente distintas e incoherentes entre sí, la única cosa que tienen en común es el objetivo de situar el nacimiento de Jesús en Belen para que se cumpla la profecía de Miqueas 5:1-2. Parece ser, dado que todos los evangelios coinciden en ese punto, que la persona real en la que podría basarse el mito de Jesús procedía de Galilea, y por aquel entonces existían dos creencias populares, que el Mesías nacería en Belén y que ningún profeta puede venir de Galilea (Juan 7:52), por lo tanto, inventar un relato que situase el nacimiento de Jesús en Belen era algo importante para algunos de los primeros cristianos, el problema radica en que cada autor inventó excusas distintas. Veamos las principales diferencias:

Evangelio de Mateo (Mateo 2: 1-23):

José y María vivían originalmente en Belén de Judea y fue allí donde nació Jesús, no se hace referencia a ningún censo imperial, ni a ningún pesebre, establo, cueva ni nada parecido, sino a la propia casa de José. Tras el nacimiento, dado que el rey Herodes pretendía matar a todos los niños de la región (acontecimiento que no se menciona en ningún documento histórico), la familia de Jesús tuvo que exiliarse a Egipto (otro capítulo inventado para el cumplimiento de una profecía) y posteriormente, por miedo a que Arquelao, el hijo de Herodes, continuase siendo una amenaza, decidieron no volver a su casa en Belén y trasladarse en su lugar a Nazaret, en Galilea.

"Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra." (Mateo 2:10-11)

"José se levantó, tomó al niño y a su madre, y entró en la tierra de Israel. Pero al saber que Arquelao reinaba en Judea, en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí y, advertido en sueños, se retiró a la región de Galilea, donde se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo que había sido anunciado por los profetas: "Será llamado Nazareno" (Mateo 2:21-23).

Evangelio de Lucas (Lucas 2: 1-39):

José y María vivían originalmente en Nazaret (Galilea) pero a causa de un censo ordenado por el Cesar Augusto, con Quirino como gobernador de Siria (cargo que realmente ocupó 10 años después de la muerte de Herodes), se vieron forzados a desplazarse a Belén para inscribirse (en realidad los censos no exigían desplazarse a ningún sitio). Coincidió que estando allí María dio a luz a Jesús en un pesebre, dado que allí no tenían vivienda ni había espacio en el albergue. Días después del nacimiento se desplazaron a Jerusalén para cumplir con el rito de purificación del niño sacrificando un par de tórtolas y de pichones en el templo. Una vez cumplido el ritual regresaron a su casa en Nazaret, no se menciona matanza ni exilio a Egipto por ningún lado.

"José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David" (Lucas 2:4)

"Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se el puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Angel antes de su concepción. Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, [...] Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea."(Lucas 2:21-22, 39)

Es evidente que cada uno de los autores inventó de un modo totalmente independiente historias distintas para situar el nacimiento de Jesús en Belén (Judea) en lugar de en su lugar de procedencia original, Nazaret (Galilea). El autor del evangelio de Mateo ideo una masacre ordenada por Herodes como la causa de que la familia de Jesús tuviese que desplazarse a Nazaret mientras que Lucas utilizó un famoso censo realizado por Quirino como excusa para que la familia de Jesús tuviese que desplazarse a Belén. Como ya hemos visto anteriormente ambas referencias históricas son totalmente incompatibles.

Pero eso no es todo, la profecía que supuestamente debía cumplirse (Miqueas 5:1-2) esta totalmente tergiversada y sacada de contexto. En realidad Miqueas no habla en ningún momento de la ciudad de "Belén de Judea", tal y como erróneamente se cita en Mateo, sino de una persona, Belén de la casa de Efratá, (solo hay que comparar la cita aparecida en Mateo 2:6 con la frase orginal de Miqueas 5:1 para ver el cambio). Las referencias a un hombre llamado Belén de la casa de Efratá se encuentran también en el primer libro de las crónicas (1 Crónicas 2:50-54) y es a la descendencia de esta casa a la que se refiere Miqueas. Más aún, el líder profetizado por Miqueas no se refiere al Mesías, solo hay que seguir leyendo la profecía (Miqueas 5:5-6) para ver que se refiere al nacimiento de un jefe militar que derrotará a los Asirios. El hecho de que la gran derrota de los Asirios nunca tuviese lugar podría ser suficiente para desestimar las habilidades proféticas de Miqueas.

En resumen, el grado de distorsión, contradicciones e incoherencias en los relatos referidos al nacimiento de Jesús son tantos y tan graves que uno solo puede concluir que se trata de leyendas inventadas por los primeros cristianos para intentar fortalecer la imagen de Jesús como Mesías. De hecho, la credibilidad de todos los evangelios queda inmediatamente en cuestión.

domingo, 22 de noviembre de 2009

La muerte de Judas - Incoherencias bíblicas


La muerte de Judas es otra de las grandes incoherencias del Nuevo Testamento. Este episodio es descrito en el Evangelio de Mateo y en los Hechos de los apóstoles pero las diferencias entre ambos relatos son más que notables:

- Judas, el que lo entregó, viendo que Jesús había sido condenado, lleno de remordimiento, devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y a los ancianos, diciendo: «He pecado, entregando sangre inocente». Ellos respondieron: «¿Qué nos importa? Es asunto tuyo». Entonces él, arrojando las monedas en el Templo, salió y se ahorcó. Los sumos sacerdotes, juntando el dinero, dijeron: «No está permitido ponerlo en el tesoro, porque es precio de sangre». Después de deliberar, compraron con él un campo, llamado «del alfarero», para sepultar a los extranjeros. Por esta razón se lo llama hasta el día de hoy «Campo de sangre». (Mateo 27:3-8)

- Él (Judas) era uno de los nuestros y había recibido su parte en nuestro ministerio. Pero después de haber comprado un campo con el precio de su crimen, cayó de cabeza, y su cuerpo se abrió, dispersándose sus entrañas. El hecho fue tan conocido por todos los habitantes de Jerusalén, que ese campo fue llamado en su idioma Hacéldama, que quiere decir: «Campo de sangre». (Hechos 1:17-19)

Creo que la incompatibilidad de ambos textos es evidente para cualquiera que sepa leer pero por si acaso vamos a destacar los puntos conflictivos:

- Según Mateo, Judas se arrepiente de haber traicionado a Jesús y devuelve las monedas a los sumos sacerdotes tirándolas en el templo. Según el libro de los Hechos, sin embargo, Judas se queda con las monedas y las utiliza para comprar un campo.

- Según Mateo, Judas se suicida ahorcándose en algún lugar indefinido antes de que los sumos sacerdotes compren un campo con las monedas que él tiró en el templo. En cambio, según el libro de los Hechos es Judas mismo el que compra un campo en el que sufrirá una caída accidental que le causa la muerte.

- En el Evangelio de Mateo se explica que el campo que compraron los sumos sacerdotes con las monedas que tiró Judas se llamó a partir de entonces "Campo de Sangre" porque esas monedas habían sido el precio por la sangre de un reo que sería ejecutado (Jesús). La explicación en los Hechos de los apóstoles es totalmente distinta. El campo que compró Judas con sus monedas se llamaría "Campo de sangre" porque en él se desparramaron las vísceras de este tras una caída que le ocasiona la muerte.

Una vez más nos encontramos con una evidencia clara de que las "Sagradas Escrituras" en lugar de ser la palabra de algún dios o fruto de la inspiración divina son una recopilación de lo que alguien dijo que alguien le había dicho que había oído que se decía que....

domingo, 13 de septiembre de 2009

Apócrifos I - Los pájaros de barro y la higuera seca


Hace tiempo participé en un blog en el que se comparaba el tratamiento que se da a las mujeres en el judaismo, el cristianismo y el islam. En mi comentario cité los pasajes del Nuevo Testamento que aparecen en el post sobre el machismo de las religiones. Una de las participantes en ese blog contestó diciendo que para ella esas afirmaciones no eran realmente de San Pablo (el supuesto autor de esos libros) sino que eran falsamente atribuidas a él. Yo expresé mi sorpresa por su capacidad para discernir que partes de un mismo libro correspondían a su supuesto autor y cuales eran añadidos de otros (que curiosamente coincidían con aquellas que no le gustaban), del mismo modo que aquellos "sabios" del siglo IV habían decretado que textos sobre Jesús y los primeros cristianos debían aparecer en el Nuevo Testamento, dada su inspiración divina, y cuales no. Su respuesta fue igualmente sorprendente ya que para ella una de las principales razones para descartar la credibilidad de los evangelios apócrifos es que en ellos Jesús hace milagros inútiles y superficiales. Supongo que, una vez más, nos encontramos ante una cristiana que no ha leído la Biblia. Para demostrarlo comparo a continuación un pasaje del Evangelio apócrifo de Pseudo Tomás y un pasaje del Evangelio de Marcos (que también aparece en el de Mateo).

LOS PÁJAROS DE BARRO (Apócrifo de Pseudo-Tomás)

El niño Jesús, cuando tenía 5 años, estaba jugando en la orilla de un arroyo; acumulaba el agua de la corriente en charcos y la volvía clara inmediatamente y hacía que le obedeciese con una sola palabra suya. Habiendo hecho algo de arcilla, modeló doce gorriones. Era sábado cuando hizo estas cosas. Y había muchos otros niños jugando con Él. Un judío, viendo lo que Jesús estaba haciendo, jugar durante el sábado, fue inmediatamente donde su padre José y le dijo, tu hijo está en el arroyo, y a tomado arcilla, y ha hecho doce pájaros con ella, y ha profanado el sábado. Y José, llegando al lugar y viendo aquello, le gritó diciendo ¿por qué haces el sábado lo que no esta permitido hacer? y Jesús dando palmas gritó a los gorriones diciéndoles: ¡marchaos! y los gorriones volaron y se fueron llorando. Y los judios se maravillaron viendo esto y fueron a contárselo a sus jefes.

LA HIGUERA SECA (Marcos 11: 12-22) (Mateo 21:19-21)

Al día siguiente, saliendo ellos de Betania, sintió hambre. Y viendo de lejos una higuera con hojas, fue a ver si encontraba algo en ella; acercándose a ella, no encontró más que hojas; es que no era tiempo de higos. Entonces le dijo: «¡Que nunca jamás coma nadie fruto de ti!» Y sus discípulos oían esto. [...]. Y al atardecer, salía fuera de la ciudad. Al pasar muy de mañana, vieron la higuera, que estaba seca hasta la raíz. Pedro, recordándolo, le dice: «¡Rabbí, mira!, la higuera que maldijiste está seca.» Jesús les respondió: «Tened fe en Dios».

¿Cuál de los dos milagros es más inútil y superficial? ¿echar a volar doce pájaros de barro o secar una higuera por no dar higos fuera de temporada?

domingo, 30 de agosto de 2009

El machismo


Cuando se leen los textos que según las grandes religiones monoteistas se corresponderían con la palabra de Dios, uno se da cuenta inmediatamente de que esa revelación va dirigida solamente a los hombres, y con "hombres" no me refiero a los seres humanos, sino única y exclusivamente a las personas del sexo masculino. Basta con citar algunos ejemplos:

El Antiguo Testamento es el ejemplo más claro, si bien sus normas y leyes afectan a todo el mundo, Dios se dirige a los hombres en segunda persona (vosotros, absteneos, cumplid, escuchad) mientras que las referencias a las mujeres son siempre en tercera persona (la mujer, vuestras mujeres, deberán, se abstendrán). La siguiente cita ilustra perfectamente esta distinción con una estructura que se repite a lo largo de todo el Antiguo Testamento:

"No te unirás con bestia haciéndote impuro por ella. La mujer no se pondrá ante una bestia para unirse con ella; es una infamia." (Levítico 18:23)

y algunos otros ejemplos:

"Bajó, pues, Moisés del monte, adonde estaba el pueblo, y ellos lavaron sus vestidos. Y dijo al pueblo: Estad preparados para el tercer día, y absteneos de mujer." (Éxodo 19:14-15)

"No codiciarás a la mujer de tu prójimo, ni desearas las casas de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo" (Éxodo 20:21)

"Entonces arderá mi ira, y yo los mataré a ustedes con la espada; sus mujeres quedarán viudas, y sus hijos huérfanos." (Éxodo 22:23)

"Todos los varones se presentarán delante del Señor tres veces al año." (Éxodo 23:17)

"No te juntes carnalmente con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella." (Levítico 18:20)

"Aquí estáis hoy todos vosotros en presencia de Yahveh vuestro Dios: vuestros jefes de tribu, vuestros ancianos y vuestros escribas, todos los hombres de Israel, con vuestros hijos y vuestras mujeres" (Deuteronomio 29:9-10)

"Así dice Yahvéh, el Dios de Israel: Maldito el varón que no escuche los términos de esta alianza" (Jeremías 11:3)

"Así dice Yahveh Sebaot, el Dios de Israel: Vosotros y vuestras mujeres hablasteis con vuestras bocas, y con vuestras manos cumplisteis lo dicho" (Jeremías 44:25)

"La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos: [...] El que es justo y practica el derecho y la justicia, no come en los montes ni alza sus ojos a las basuras de la casa de Israel, no contamina a la mujer de su prójimo, ni se acerca a una mujer durante su impureza. (Ezequiel 18:1, 5-6)

"Por eso, así dice Yahveh: “Tu mujer se prostituirá en la ciudad, tus hijos y tus hijas caerán a espada, tu suelo será repartido a cordel, tú mismo en un suelo impuro morirás, e Israel será deportado de su suelo”." (Amós 7:17)

El Nuevo Testamento supone un adelanto en este sentido, el mensaje atribuido a Jesús raramente hace distinción entre hombres y mujeres, si embargo, en algunas de las transcripciones las normas suelen hacer referencia solo a los hombres:

"Pues yo os digo: Todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón." (Mateo 5:28)

"Pues yo os digo: Todo el que repudia a su mujer, excepto el caso de fornicación, la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada, comete adulterio. (Mateo 5:32)

"Si alguno de los que me siguen no aborrece a su padre y a su madre, y a la mujer, y a los hijos, y a los hermanos y hermanas, y aun a su vida misma, no puede ser mi discípulo" (Lucas 14:26)

Solamente en la transcripción atribuida a Marcos se corrige ese error:

"El les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio." (Marcos 10:11-12)

Pero si leemos más allá de los Evangelios volvemos a encontrar casos claros de machismo, hoy en día intolerables y de hecho ignorados, dudo que estos párrafos se lean en ninguna eucaristía a pesar de atribuírseles inspiración divina:

"Mas quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo hombre, como el hombre es cabeza de la mujer, y Dios lo es de Cristo. Por donde si una mujer no se cubre con un velo la cabeza, que se la rape. Y si es cosa fea a una mujer el cortarse el pelo o raparse, cubra su cabeza. Lo cierto es que no debe el varón cubrir su cabeza, pues él es la imagen y gloria de Dios; mas la mujer es la gloria del varón. Que no fue el hombre formado de la mujer; si no la mujer del hombre; como ni tampoco fue el hombre criado para hembra, sino la hembra para el hombre." (1 Corintios 11:3-9)

"Hagan como se hace en todas las Iglesias de los santos: que las mujeres estén calladas en las asambleas. No les corresponde tomar la palabra. Que estén sometidas como lo dice la Ley, ysi desean saber más, que se lo pregunten en casa a su marido. Es feo que la mujer hable en la asamblea." (1 Corintios 14:34-35)

"El hombre es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza de la Iglesia, cuerpo suyo, del cual es asimismo salvador. Que la esposa, pues, se someta en todo a su marido, como la Iglesia se somete a Cristo." (Efesios 5:22-24)

"Las mujeres escuchen en silencio las instrucciones con entera sumisión. Pues no permito a la mujer enseñar ni tomar autoridad sobre el marido; mas estése callada. Ya que Adán fue formado el primero, y después Eva. Y además Adán no fue engañado, mas la mujer, engañada, fue causa de la prevaricación de la caída en el pecado. Verdad es que se salvara por medio de los hijos, si persevera en la fe y el la caridad en santa y arreglada vida." (1 Timoteo 2:11-15)

El Corán es un libro con constantes referencias a los dos anteriores, por lo tanto no debe extrañarnos su machismo, que por otro lado no tiene nada que envidiar al del Antiguo Testamento, de nuevo se habla a los hombres en segunda persona y a las mujeres en tercera. No es que el islam sea una religión más machista que el resto, simplemente el resto de religiones han decidido ignorar en gran medida los preceptos machistas de sus respectivos libros sagrados, aunque siempre hay excepciones:

"Durante el mes del ayuno os es lícito por la noche uniros con vuestras mujeres: son vestidura para vosotros y vosotros lo sois para ellas." (Sura 2, aleya 187)

"Vuestras mujeres son campo labrado para vosotros. ¡Venid, pues, a vuestro campo como queráis, haciendo preceder algo para vosotros mismos! ¡Temed a Alá y sabed que Le encontraréis! ¡Y anuncia la buena nueva a los creyentes!" (Sura 2, aleya 223)

"El amor de lo apetecible aparece a los hombres engalanado: las mujeres, los hijos varones, el oro y la plata por quintales colmados, los caballos de raza, los rebaños, los campos de cultivo... Eso es breve disfrute de la vida de acá. Pero Alá tiene junto a Sí un bello lugar de retorno." (Sura 3, aleya 14)

"Si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces, casaos con las mujeres que os gusten: dos, tres o cuatro. Pero, si teméis no obrar con justicia, entonces con una sola o con vuestras esclavas. Así, evitaréis mejor el obrar mal." (Sura 4, aleya 3)

"Quien de vosotros no disponga de los medios necesarios para casarse con mujeres libres creyentes, que tome mujer de entre vuestras jóvenes esclavas creyentes." (Sura 4, aleya 25)

"¡Creyentes! No os acerquéis ebrios a la azalá. Esperad a que estéis en condiciones de saber lo que decís. No vayáis impuros -a no ser que estéis de viaje- hasta que os hayáis lavado. Y si estáis enfermos o de viaje, si viene uno de vosotros de hacer sus necesidades, o habéis tenido contacto con mujeres y no encontráis agua, recurrid a arena limpia y pasadla por el rostro y por las manos. Alá es perdonador, indulgente." (Sura 4, aleya 43)

"No podréis ser justos con vuestras mujeres, aun si lo deseáis. No seáis, pues, tan parciales que dejéis a una de ellas como en suspenso." (Sura 4, aleya 129)

"Y si estáis enfermos o de viaje, si viene uno de vosotros de hacer sus necesidades, o habéis tenido contacto con mujeres y no encontráis agua, recurrid a arena limpia y pasadla por el rostro y por las manos." (Sura 5, aleya 6)

"Y cuando os salvamos de las gentes de Faraón, que os sometían a duro castigo, matando sin piedad a vuestros hijos varones y dejando con vida a vuestras mujeres. Con esto os probó vuestro Señor duramente." (Sura 7, aleya 141)

"¡Bienaventurados los creyentes, que hacen su azalá con humildad, que evitan el vaniloquio, que dan el azaque, que se abstienen de comercio carnal, salvo con sus esposas o con sus esclavas -en cuyo caso no incurren en reproche, mientras que quienes desean a otras mujeres, ésos son los que violan la ley." (Sura 23, aleyas 1-7)

domingo, 23 de agosto de 2009

La matanza de los inocentes


Uno de los cuentos que más me gustaba de pequeño era el de los tres reyes magos (o sabios de oriente) que acudían a adorar a Jesús recién nacido guiados por una estrella. Cuando a uno se la cuentan de pequeño le queda claro lo bueno que es Dios, que avisa a los magos en sueños para que no le cuenten al malvado rey Herodes el lugar en el que se encuentra el niño. Obviamente, todo cambia (o debería cambiar) cuando uno lee la historia desde una perspectiva adulta y racional. Recordemos la historia tal y como la cuenta el Evangelio de Mateo, el único que la menciona (Mt 2: 1-16):

Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo». Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. «En Belén de Judea, –le respondieron–, porque así está escrito por el Profeta: "Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel"».

Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén, diciéndoles: «Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje». Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino.

Después de la partida de los magos, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto. Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del Profeta: "Desde Egipto llamé a mi hijo". Al verse engañado por los magos, Herodes se enfureció y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años, de acuerdo con la fecha que los mayor le habían indicado.

Esta claro que Dios no estuvo muy rápido ¿Por qué no avisó a los magos ANTES de que llegasen al palacio de Herodes? ¿A que venía esa misteriosa estrella? ¿Solo estaba para que tres magos llevasen al niño oro, incienso y mirra? ¿Tan importantes eran esos regalos? ¿No podía haberse ahorrado este numerito de la estrella y los magos sabiendo las terribles consecuencias que iba a tener?.

Este episodio del nacimiento de Jesús, claramente inventado, tenía como objetivo justificar la huida de la familia de Jesús hacia Egipto (algo que no menciona ningún otro evangelista) para que se cumpliese una profecía "De Egipto llamé a mi hijo" (Oseas 11:1) y del mismo modo la supuesta matanza de inocentes pretende ser el cumplimiento de otra profecía "Se oyó un sonido en Ramá, sonido de llano y dolor. Era Raquel que lloraba por sus niños y no quería que la consolaran porque ellos ya estaban muertos" (Jeremías 31:15). El autor no debió darse cuenta de que Dios no quedaba en muy buen lugar después de un relato tan absurdo e innecesario. Tras este intento desesperado por demostrar la identidad mesiánica de Jesús el autor queda como un mentiroso y el resto del texto pierde la poca credibilidad que alguno le quiera dar.

sábado, 22 de agosto de 2009

La incomprensible indiferencia


Cualquier persona que se tome los Evangelios como documentos veraces debería cuestionarse si es realmente posible que la gente de aquella época permaneciese impasible ante los acontecimientos extraordinarios que se narran en ellos ¿Es que por aquel entonces aún no existía la capacidad de asombro?

Empezando por el rocambolesco relato del nacimiento de Jesús, si tomamos conjuntamente los evangelios de Mateo y Lucas (los únicos que lo mencionan, cada uno de forma muy diferente) observamos que tanto los padres de Jesús (José y María) como los padres de Juan el Bautista (Isabel y Zacarias) recibieron visitas de ángeles anunciándoles el nacimiento de sus respectivos hijos, su importancia y su misión. Tres magos de oriente conocían también la naturaleza excepcional de Jesús desde su nacimiento y fueron a adorarle. Incluso a unos pastores que estaban por allí se les apareció ¡el ejército celestial! ¡nada menos! para decirles que encontrarían al Cristo en un pesebre y fuesen a adorarlo, y no solo eso, contaron la historia a más gente que quedaba maravillada. Incluso el rey de la región, Herodes, creyó en la historia de los magos y compartió su preocupación con los sumos sacerdotes y escribas. También un tal Simeón y una profetisa llamada Ana sabían que Jesús era el Cristo salvador y esta última hablaba de ello con todos los que pasaban por el templo.

En resumen, durante los primeros días tras el nacimiento de Jesús una multitud sabía que ese niño era el Mesías pero no demostraron excesivo interés ni con un ejército de ángeles apareciéndose por todas partes. 30 años después parece que ya nadie se acordaba de aquellos prodigios y Jesús tuvo que hacer valer de nuevo su naturaleza divina. Curo a ciegos, expulsó demonios, camino sobre el agua, multiplicó panes y peces, convirtió agua en vino y hasta ¡resucitó muertos!, todo delante de multitud de personas. Como hemos dicho, a nadie pareció impresionarle demasiado ¡¿Todavía hacía falta que matasen a este hombre y saliese de su tumba para creer que era hijo de Dios?! ¡¿Es que esta gente veía milagros todos los días?!

En efecto, según cuentan, a Jesús lo crucificaros, y he aquí que tuvo otra oportunidad para que la gente le creyese de una vez por todas. Según el evangelio de Mateo, cuando Jesús espiró en la cruz, el velo del templo se rasgó en dos, tembló la tierra, se rompieron las rocas y se abrieron las tumbas provocando la salida de muchos cuerpos de santos difuntos que en días sucesivos se aparecieron a muchos ¿A nadie le pareció esto un poco raro? ¿No se convirtió todo Jerusalén al cristianismo inmediatamente? ¿No llegaron semejantes acontecimientos a oídos de ningún historiador?

Estaba claro que Jesús se enfrentaba a un público exigente, ni apariciones angelicales, ni curaciones de ciegos, ni caminar sobre el agua, ni rasgaduras milagrosas de velos acompañadas de terremotos y tumbas abiertas, ni siquiera resucitar muertos era suficiente para que esta gente se convenciese del todo. Hacía falta un último golpe de efecto, Jesús ya lo había dejado caer, resucitaría tras 3 días y 3 noches (Mateo 12:38-40), pero algo le hizo cambiar de planes. Viendo que todo el espectáculo que acompañó a su último aliento no había tenido el efecto merecido, decidió resucitar en menos de 40 horas. No se le puede reprochar si tenemos en cuenta lo rápido que se olvidaban sus vecinos de todo. Ya les pasaba a sus antepasados, si nos fiamos del libro del Éxodo podemos ver lo olvidadizo que era el pueblo elegido, su dios convirtió el agua del Nilo en sangre, mató en una noche a todos los primogénitos de Egipto, incluidos los animales, hasta abrió las aguas del mar rojo para que lo cruzasen, por si esto era poco (ya hemos dicho que era un público exigente) ¡les habló personalmente en el desierto del Sinaí! Pues después de todo esto solo hizo falta que Moisés se ausentase unos días para que se olvidasen de aquel dios y se construyesen un becerro de oro, ¡es ridículo!.

Como íbamos diciendo, Jesús adelantó en más de un día su resurrección, pero para que esta no resultase menos creíble lo hizo de un modo espectacular. Según Mateo un ángel apareció y abrió la roca que cerraba la tumba, todo ante la mirada de los guardias romanos que la custodiaban y que quedaron aterrados. Algunos de estos guardias fueron a contar lo sucedido a los sumos sacerdotes pero por algún motivo no les creyeron y decidieron comprar su silencio con dinero (Mateo 28:11-15), a cambio de este dinero los guardias contaron a todo el mundo que los discípulos de Jesús robaron el cuerpo. ¿Qué clase de guardias eran estos? ¿Es que veían ángeles resplandecientes bajar volando del cielo y abrir tumbas todos los días? ¿como es que no se unieron a los seguidores de Jesús inmediatamente? ¡otra vez ridículo!

Conclusión, o los contemporáneos de Jesús veía milagros como las vacas ven pasar el tren o los Evangelios son unos panfletos propagandísticos de una secta de hace unos 2000 años, que es lo que efectivamente parecen a simple vista.

martes, 11 de agosto de 2009

¿Qué vio María Magdalena? - Incoherencias bíblicas


El cristianismo se basa fundamentalmente en la resurrección de Jesús relatada en los Evangelios y, por lo tanto, en la veracidad de estos documentos. Sin embargo, un simple vistazo a los pasajes en los que se narra el descubrimiento del sepulcro vacío deja en evidencia numerosas e importantes contradicciones. Veamos una comparación entre los cuatro Evangelios:


Según este evangelio, María Magdalena fue al sepulcro en compañía de dos mujeres (Salomé y María, la madre de Santiago). Cuando llegaron a la tumba encontraron que la entrada del sepulcro estaba abierta y al entrar vieron a un joven vestido de blanco sentado a la derecha. El joven les anunció la resurrección de Jesús y les pidió que dijesen a los discípulos que fueran a Galilea, donde verían a Jesús. Las mujeres salieron corriendo y no dijeron nada a nadie porque tenían miedo. Esa misma mañana Jesús se apareció a María Magdalena, pero los discípulos no la creyeron.

(Me parece significativo señalar que según una nota a pie de página en la traducción al español de la Biblia por la World Bible Translation Center, los manuscritos más antiguos de este evangelio terminan con la huida de las mujeres y no relatan las apariciones posteriores)


Según esta versión, a María Magdalena solo la acompañaba la madre de Santiago. De pronto, se produce un gran temblor de tierra y un ángel baja del cielo, hace rodar la piedra que cerraba la entrada a la tumba y se sienta sobre ella. Había allí también unos guardias que al verlo se quedaron como muertos de la impresión. El ángel comunica a las mujeres la resurrección de Jesús y les pide que informen a los discípulos de que vayan a Galilea al encuentro de Jesús. Al alejarse del sepulcro para dar la noticia, Jesús mismo se apareció a las dos mujeres y ellas se postraron ante él.


En la versión atribuida a Lucas, María Magdalena fue al sepulcro acompañada de la madre de Santiago, de Juana y de varías mujeres más, cuyo número no se especifica. Cuando las mujeres llegan a la tumba encuentran que la entrada ya estaba abierta. Al entrar, comprueban que el cuerpo de Jesús no está, lo que las desconcierta. En ese momento aparecen dos hombres con vestiduras deslumbrantes que les comunican la resurrección de Jesús. Las mujeres contaron todo esto a los discípulos, pero no las creyeron. En este Evangelio no se relata ninguna aparición de Jesús a María Magdalena.


En esta ocasión solo se menciona a María Magdalena, sin especificar si tenía o no compañía. Ella encuentra que la tumba estaba abierta y corre a comunicárselo a Simón Pedro y a Juan, creyendo que el cuerpo había sido robado. Pedro y Juan corren al sepulcro, comprueban que realmente esta vacío y vuelven a su casa. María se queda allí llorando y al asomarse al sepulcro ve a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies de donde había estado el cuerpo de Jesús. Los ángeles le preguntan "¿por qué lloras?" y ella responde que llora porque no sabe donde han puesto el cuerpo de Jesús, en ese momento aparece Jesús, pero María no lo reconoce, y confundiéndolo con el cuidador de una huerta le pregunta si él se ha llevado el cuerpo. En ese momento Jesús llama a María por su nombre y entonces ella le reconoce. Jesús mismo comunica a María que ha resucitado.

En definitiva, cuatro Evangelios y cuatro versiones contradictorias de un mismo suceso:
- ¿Cuántas mujeres fueron al sepulcro con María Magdalena? ¿o tal vez fue ella sola?
- ¿Vio a un ángel abrir la tumba o encontró la tumba ya abierta al llegar?
- ¿Hay o no hay un temblor de tierra? parece que esto solo ocurre según Mateo, un evangelista al que le costaba mucho contener su imaginación a la hora de escribir, como veremos otro día.
- ¿Quién le anuncia a María Magdalena la resurrección de Jesús? aún aceptando que cuando dicen "joven" o "jóvenes" se refieren a uno o varios ángeles seguimos sin saber si fue uno solo, dos o si fue el propio Jesús.
- ¿Donde se encontraba/n ese/esos ángel/es? según quien lo cuente era uno y estaba sentado sobre la roca que sellaba la tumba, o en el interior del sepulcro sentado en el extremo derecho o fueron dos que aparecieron por allí después que las mujeres o dos sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lecho.
- ¿Jesús se aparece o no se aparece a las mujeres? ¿reconocen o no reconocen a Jesús al verle? en el caso de que se aparezca ¿en qué momento lo hace? Marcos no da detalles, Mateo dice que se aparece a María Magdalena y el resto de mujeres cuando salen corriendo a avisar a los discípulos, Juan en cambio dice que Jesús se aparece a María Magdalena en el mismo lugar del sepulcro, cuando ella ya ha vuelto de avisar a los discípulos.

y la pregunta más importante ¿pueden merecer alguna credibilidad unos textos, supuéstamente inspirados por un dios, que no son capaces de relatar de una forma medianamente coherente el acontecimiento fundamental en el que se basa su religión?

sábado, 27 de junio de 2009

El matrimonio según la Biblia (II)


En el último post hablába de la naturalidad con la que se habla de incesto, poligamia, concubinato y esclavitud en el Antiguo Testamento. El rey David, por ejemplo, tenía al menos 8 esposas y un número indeterminado de concubinas (1 Crónicas, 3:1-9), con las que, por cierto, se acuesta también su hijo Absalón delante de todo el pueblo para demostrar que ha roto con su padre (2 Samuel, 16:21). Otro hijo de David, el rey Salomón, tenía 700 esposas y 300 concubinas (1 Reyes, 11:3), y así un sin fin de situaciones que hoy consideraríamos inmorales pero que por aquel entonces debían ser muy naturales.

El Nuevo Testamento no se libra tampoco de las contradicciones en este asunto. Jesús dice "el que a causa de mi nombre deje casa, hermanos o hermanas, padre, madre, hijos o campos, recibirá cien veces más y obtendrá como herencia la vida eterna" (Mateo 19:29) ¿Dejar casa e hijos? ¿eso implica dejar también a la mujer o el marido? no suena muy responsable.

Pablo de Tarso escribe lo siguiente en su primera carta a los corintios (1 Corintios 7:26-38)

Considero que, por las dificultades del tiempo presente, lo mejor para el hombre es vivir sin casarse. ¿Estás unido a una mujer? No te separes de ella. ¿No tienes mujer? No la busques. Si te casas, no pecas. Y si una joven se casa, tampoco peca. Pero los que lo hagan, sufrirán tribulaciones en su carne que yo quisiera evitarles. Lo que quiero decir, hermanos, es esto: queda poco tiempo. Mientras tanto, los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; [...] Si un hombre, encontrándose en plena vitalidad, cree que no podrá comportarse correctamente con la mujer que ama, y que debe casarse, que haga lo que le parezca: si se casan, no comete ningún pecado. En cambio, el que decide no casarse con ella, porque se siente interiormente seguro y puede contenerse con pleno dominio de su voluntad, también obra correctamente. Por lo tanto, el que se casa con la mujer que ama, hace bien; pero el que no se casa, obra mejor todavía.

Es bastante evidente que para Pablo el fin del mundo era inminente ("queda poco tiempo"), su consejo solo puede entenderse en ese contexto, no creo que pretendiese que todos los seres humanos permaneciesen solteros y vírgenes para toda la eternidad, por razones obvias. Por mucho que ahora se intente ignorar, es bien sabido que los primeros cristianos se comportaban como las sectas apocalípticas actuales, preparándose para la llegada de un juicio final que llegaría en muy breve tiempo. Esa segunda venida de Cristo sería tan inmediata que era recomendable permanecer soltero (el que no tenga mujer que no la busque) o célibe (los que tienen mujer vivan como si no la tuviesen) hasta entonces pero si uno no puede aguantarse... que se case. Han pasado casi 2000 años desde su carta y los cristianos siguen esperando...

Tampoco se entiende la postura católica en cuanto a la soltería y celibato de los sacerdotes si tenemos en cuenta el texto de la primera carta a Timoteo, también atribuida a Pablo de Tarso (1 Timoteo 3:1-5)

Es muy cierta esta afirmación: «El que aspira a presidir la comunidad, desea ejercer una noble función». Por eso, el que preside debe ser un hombre irreprochable, que se haya casado una sola vez, sobrio, equilibrado, ordenado, hospitalario y apto para la enseñanza. Que no sea afecto a la bebida ni pendenciero, sino indulgente, enemigo de las querellas y desinteresado. Que sepa gobernar su propia casa y mantener a sus hijos en la obediencia con toda dignidad. Porque si no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar la Iglesia de Dios?.

En conclusión, una vez más, en cuestiones como el matrimonio o la familia, la Biblia esta plagada de mensajes actualmente inmorales, ilógicos o contradictorios ¿como puede alguien pretender utilizar ese libro como fundamento de cualquier cosa?