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jueves, 7 de enero de 2010

La última cena - Incoherencias bíblica

Ya vimos hace tiempo como el relato de la resurrección de Jesús, probablemente el más importante para el cristianismo, es uno de los más desastrosamente narrados de toda la Biblia, con versiones totalmente contradictorias en cada uno de los evangelios. En esta ocasión nos referiremos a otra contradicción importante que tiene que ver con la famosa última cena.

Según los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) la última cena de Jesús era la tradicional cena de la Pascua judía, sin embargo, según el evangelio de Juan se trataba de la cena del día anterior y Jesús murió antes de poder celebrar la cena de Pascua.

Marcos 14:12-18. y Mateo 26:17-21.

"El primer día de la fiesta de los panes ácimos, cuando se inmolaba la víctima pascual, los discípulos dijeron a Jesús: «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la comida pascual?». El envió a dos de sus discípulos, diciéndoles: «Vayan a la ciudad; allí se encontrarán con un hombre que lleva un cántaro de agua. Síganlo, y díganle al dueño de la casa donde entre: El Maestro dice: «¿Dónde está mi sala, en la que voy a comer el cordero pascual con mis discípulos?». El les mostrará en el piso alto una pieza grande, arreglada con almohadones y ya dispuesta; prepárennos allí lo necesario». Los discípulos partieron y, al llegar a la ciudad, encontraron todo como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua. Al atardecer, Jesús llegó con los Doce. Y mientras estaban comiendo, dijo: «Les aseguro que uno de ustedes me entregará, uno que come conmigo»."

La simple lectura del texto ya da a entender que la comida que están tomando es la cena de Pascua, sobre todo si tenemos en cuenta que es precisamente al atardecer del primer día de los panes ácimos cuando debe celebrarse esta cena según la tradición judía. Pero si existiese alguna duda la versión de Lucas es más explícita.

Lucas 22:13-16

"Los discípulos partieron, encontraron todo como Jesús les había dicho y prepararon la Pascua. Llegada la hora, Jesús se sentó a la mesa con los Apóstoles y les dijo: «He deseado ardientemente comer esta Pascua con ustedes antes de mi Pasión, porque les aseguro que ya no la comeré más hasta que llegue a su pleno cumplimiento en el Reino de Dios»."

Aquí las pocas dudas que pudiesen quedar desaparecen y queda del todo claro que Jesús esta tomando su última cena de Pascua con sus discípulos.

Por el contrario, en el evangelio de Juan encontramos varias referencias que nos permiten deducir con claridad que la última cena tuvo lugar la noche anterior, es decir, la noche antes del primer día de los panes ácimos.

Juan 13:27-30

"En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él (Judas). Jesús le dijo entonces: «Realiza pronto lo que tienes que hacer». Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto. Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: «Compra lo que hace falta para la fiesta», o bien que le mandaba dar algo a los pobres. Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Ya era de noche."

Este pasaje hace referencia a la última cena de Jesús y en el queda claro que no es la cena de Pascua, ya que la fiesta de la que se habla es claramente la Pascua que esta por venir. Merece la pena aclarar que en este evangelio no se hace ninguna referencia al famoso señor con el cántaro de agua ni a ninguna preparación de la comida de Pascua por parte de los discípulos. En cualquier caso, si existe alguna duda al respecto una cita posterior nos lo deja más claro.

Juan 18:28

"Desde la casa de Caifás llevaron a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Pero ellos no entraron en el pretorio, para no contaminarse y poder así participar en la comida de Pascua."

Aquí la última cena de Jesús ya se ha producido, ya ha ido a orar al huerto, ha sido entregado por Judas y detenido. A lo largo de la noche ha sido interrogado por los sumos sacerdotes, y al amanecer, justo antes de que cante el gallo, Pedro ya le ha negado tres veces. Sin embargo los judíos que llevan a Jesús ante Pilatos no entran en el juzgado romano para no contaminarse, y así poder celebrar la Pascua que, evidentemente, aún no ha tenido lugar. Pero para disipar cualquier duda Juan termina por confirmar que Jesús fue crucificado el día de preparación para la Pascua (el primer día de los panes ácimos), cuando como acabamos de ver, el resto de evangelios sitúan la última cena en la noche de este mismo día.

Juan 19:14-15

"Era el día de la Preparación de la Pascua, alrededor del mediodía. Pilato dijo a los judíos: «Aquí tienen a su rey». Ellos vociferaban: «¡Que muera! ¡Que muera! ¡Crucifícalo!». Pilato les dijo: «¿Voy a crucificar a su rey?». Los sumos sacerdotes respondieron: «No tenemos otro rey que el César»."

Creo que el conflicto entre los evangelios vuelve a estar claro en este caso, la mejor prueba de ello, más allá de los propios textos, es que en el intento de conciliar los cuatro evangelios algunos cristianos optan por reinterpretar los sinópticos y otros prefieren reinterpretar a Juan. Esto deja en evidencia la existencia de un conflicto y en mi opinión hay poco margen para reinterpretaciones.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Incoherencias bíblicas - El nacimiento en Belén


En entradas anteriores de este blog ya hemos mencionado varias incoherencias bíblicas que dejan claro el carácter mitológico del nacimiento de Jesús. Los dos únicos evangelios canónicos que relatan este episodio se contradicen respecto a la genealogía de Jesús y en cuanto al momento de su nacimiento. También se incluyen detalles incompatibles con el registro histórico o absurdos desde un punto de vista lógico, como la visita de los magos de oriente y la posterior matanza de inocentes. Pero esto no es todo, de hecho ambos relatos son dos historias totalmente distintas e incoherentes entre sí, la única cosa que tienen en común es el objetivo de situar el nacimiento de Jesús en Belen para que se cumpla la profecía de Miqueas 5:1-2. Parece ser, dado que todos los evangelios coinciden en ese punto, que la persona real en la que podría basarse el mito de Jesús procedía de Galilea, y por aquel entonces existían dos creencias populares, que el Mesías nacería en Belén y que ningún profeta puede venir de Galilea (Juan 7:52), por lo tanto, inventar un relato que situase el nacimiento de Jesús en Belen era algo importante para algunos de los primeros cristianos, el problema radica en que cada autor inventó excusas distintas. Veamos las principales diferencias:

Evangelio de Mateo (Mateo 2: 1-23):

José y María vivían originalmente en Belén de Judea y fue allí donde nació Jesús, no se hace referencia a ningún censo imperial, ni a ningún pesebre, establo, cueva ni nada parecido, sino a la propia casa de José. Tras el nacimiento, dado que el rey Herodes pretendía matar a todos los niños de la región (acontecimiento que no se menciona en ningún documento histórico), la familia de Jesús tuvo que exiliarse a Egipto (otro capítulo inventado para el cumplimiento de una profecía) y posteriormente, por miedo a que Arquelao, el hijo de Herodes, continuase siendo una amenaza, decidieron no volver a su casa en Belén y trasladarse en su lugar a Nazaret, en Galilea.

"Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra." (Mateo 2:10-11)

"José se levantó, tomó al niño y a su madre, y entró en la tierra de Israel. Pero al saber que Arquelao reinaba en Judea, en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí y, advertido en sueños, se retiró a la región de Galilea, donde se estableció en una ciudad llamada Nazaret. Así se cumplió lo que había sido anunciado por los profetas: "Será llamado Nazareno" (Mateo 2:21-23).

Evangelio de Lucas (Lucas 2: 1-39):

José y María vivían originalmente en Nazaret (Galilea) pero a causa de un censo ordenado por el Cesar Augusto, con Quirino como gobernador de Siria (cargo que realmente ocupó 10 años después de la muerte de Herodes), se vieron forzados a desplazarse a Belén para inscribirse (en realidad los censos no exigían desplazarse a ningún sitio). Coincidió que estando allí María dio a luz a Jesús en un pesebre, dado que allí no tenían vivienda ni había espacio en el albergue. Días después del nacimiento se desplazaron a Jerusalén para cumplir con el rito de purificación del niño sacrificando un par de tórtolas y de pichones en el templo. Una vez cumplido el ritual regresaron a su casa en Nazaret, no se menciona matanza ni exilio a Egipto por ningún lado.

"José, que pertenecía a la familia de David, salió de Nazaret, ciudad de Galilea, y se dirigió a Belén de Judea, la ciudad de David" (Lucas 2:4)

"Ocho días después, llegó el tiempo de circuncidar al niño y se el puso el nombre de Jesús, nombre que le había sido dado por el Angel antes de su concepción. Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, [...] Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea."(Lucas 2:21-22, 39)

Es evidente que cada uno de los autores inventó de un modo totalmente independiente historias distintas para situar el nacimiento de Jesús en Belén (Judea) en lugar de en su lugar de procedencia original, Nazaret (Galilea). El autor del evangelio de Mateo ideo una masacre ordenada por Herodes como la causa de que la familia de Jesús tuviese que desplazarse a Nazaret mientras que Lucas utilizó un famoso censo realizado por Quirino como excusa para que la familia de Jesús tuviese que desplazarse a Belén. Como ya hemos visto anteriormente ambas referencias históricas son totalmente incompatibles.

Pero eso no es todo, la profecía que supuestamente debía cumplirse (Miqueas 5:1-2) esta totalmente tergiversada y sacada de contexto. En realidad Miqueas no habla en ningún momento de la ciudad de "Belén de Judea", tal y como erróneamente se cita en Mateo, sino de una persona, Belén de la casa de Efratá, (solo hay que comparar la cita aparecida en Mateo 2:6 con la frase orginal de Miqueas 5:1 para ver el cambio). Las referencias a un hombre llamado Belén de la casa de Efratá se encuentran también en el primer libro de las crónicas (1 Crónicas 2:50-54) y es a la descendencia de esta casa a la que se refiere Miqueas. Más aún, el líder profetizado por Miqueas no se refiere al Mesías, solo hay que seguir leyendo la profecía (Miqueas 5:5-6) para ver que se refiere al nacimiento de un jefe militar que derrotará a los Asirios. El hecho de que la gran derrota de los Asirios nunca tuviese lugar podría ser suficiente para desestimar las habilidades proféticas de Miqueas.

En resumen, el grado de distorsión, contradicciones e incoherencias en los relatos referidos al nacimiento de Jesús son tantos y tan graves que uno solo puede concluir que se trata de leyendas inventadas por los primeros cristianos para intentar fortalecer la imagen de Jesús como Mesías. De hecho, la credibilidad de todos los evangelios queda inmediatamente en cuestión.

sábado, 31 de octubre de 2009

Incoherencias bíblicas - El nacimiento de Jesús


Otra importante incoherencia bíblica es la referente al momento en el que nace Jesús, una vez más, los dos únicos evangelios canónicos que mencionan este acontecimientos se contradicen uno al otro y dejan en evidencia que más que un texto de inspiración divina son una recopilación de rumores y leyendas:

En "Mateo 2:1" leemos lo siguiente en tres traducciones distintas:

"Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén."

"Jesús nació en Belén de Judea, cuando gobernaba el rey Herodes. Después de su nacimiento, llegaron a Jerusalén unos sabios de oriente."

"Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén

Mientras que en "Lucas 2:1-7" leemos esto otro:

"Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino. [...] Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito..."

"En esos días el emperador Augusto ordenó que se levantara un censo en todo el mundo habitado. Este primer censo se levantó cuando Cirenio era el gobernador de Siria. [...] mientras estaban allí, llegó el momento de que diera a luz. Al nacer de su hijo primogénito..."

"En aquella época apareció un decreto del emperador Augusto, ordenando que se realizara un censo en todo el mundo. Este primer censo tuvo lugar cuando Quirino gobernaba la Siria. Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito."

Ahora veamos la contradicción histórica:

El evangelio de Mateo da más información, concretamente en Mateo 2:22 leemos lo siguiente en referencia a la vuelta de la familia de Jesús desde Egipto "Pero cuando José supo que el rey de Judea ya no era Herodes, sino su hijo Arquelao le dio miedo ir allá". Este dato nos confirma que el Herodes al que se hace referencia en Mateo 2:1 era Herodes I el Grande, padre de Arquelao que murió en el año 4 A.C. y, por lo tanto, según este evangelio Jesús debió nacer antes de esa fecha.

Ahora bien, si al que hacemos caso es a Lucas nos encontramos con una situación distinta. Quirino fue nombrado gobernador de Siria en el año 6 D.C. y en ese mismo año recibe el encargo del emperador Augusto de realizar un censo de Siria y Judea con fines recaudatorios. No existe ninguna referencia histórica a un censo de todo el imperio, como afirma el evangelio de Lucas, pero si existen referencias históricas a este censo de Quirino, famoso por la fuerte oposición que encontró entre los habitantes de aquellas provincias. Por lo tanto, según el evangelio de Lucas Jesús debió nacer en una fecha igual o ligeramente posterior al año 6.

Conclusión, según los evangelios Jesús nació en dos ocasiones distintas separadas entre si por al menos 10 años... eso sí es un milagro.

domingo, 25 de octubre de 2009

La genealogía de Jesús


Una de las incoherencias más conocidas de la Biblia es la referida a la genealogía de Jesús. De los cuatro evangelios canónicos solo los de Mateo y Lucas se ocupan de este asunto y lo hacen de forma absolutamente distinta. Mateo enumera a los antepasados de Jesús desde Abraham, mientras que Lucas se retrotrae hasta la mismísima creación de Adán. Los personajes citados desde Abraham a David coinciden en ambos evangelios pero a partir de David las diferencias son más que notables:

Según Mateo 1:6-16 los antepasados de Jesús desde David hasta José son los siguientes:

David > Salomón > Roboam > Abías > Asá > Josafat > Joram > Ozías > Joatam > Acaz > Ezequías > Manasés > Amón > Josías > Jeconías (destierro en Babilonia) > Salatiel > Zorobabel > Abiud > Eliacim > Azor > Sadoc > Aquim > Eliud > Eleazar > Matán > Jacob > José > Jesús

a esto se añade el siguiente comentario por parte del evangelista "El total de las generaciones es, por lo tanto: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta el destierro en Babilonia, catorce generaciones; desde el destierro en Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones."

Sin embargo, Lucas 3:21-31 describe la siguiente genealogía:

David > Natán > Matatá > Mená > Meleá > Eliaquim > Jonam > José > Judá > Angel > Leví > Matat > Jorim > Eliezer > Jesús > Er > Elmadam > Cosam > Adí > Melquí > Nerí > Salatiel > Zorobabel > Resá > Joanán > Iodá > Iosec > Semein > Matatías > Maat > Nagai > Eslí > Naúm > Amos > Matatías > José > Janai > Melquí > Leví > Matá > Eli > José > Jesús

Los únicos nombres que coinciden en ambas listas son Salatiel y Zorobabel, además, teniendo en cuenta que entre Jesús y David hay una diferencia de unos 1000 años, la lista presentada en Mateo resulta llamativamente corta. Son varias las explicaciones con las que se ha intentado solventar esta posible incoherencia:

1 - Para explicar la diferencia significativa en el número de antepasados que aparecen en cada lista se suele argumentar que en ambas, pero especialmente en Mateo, se han omitido varias generaciones de las que se tienen noticias por otras fuentes. Sin embargo, si el autor hubiese omitido esas generaciones de forma intencionada no tendría ningún sentido la referencia posterior al número de generaciones TOTALES entre David y Jesús, ya que el autor sabría de antemano que la lista había sido modificada y era incompleta.

2 - El argumento que se utiliza de forma más recurrente para explicar la total divergencia de las dos genealogías es que, en realidad, la genealogía presentada en Lucas se corresponde con los antepasados de María, la madre de Jesús, y no con los de José. El autor, sin embargo, habría evitado mencionar a María debido a que en aquella época no habría estado bien visto referirse a la linea materna. Por eso se afirma que Elí era el padre de José, aunque en realidad sería su suegro. A mi modo de ver, esta explicación tampoco es satisfactoria, ya que el evangelio esta plagado de pasajes que a buen seguro no eran bien vistos en aquella época, se habla de un Jesús amigo de cobradores de impuestos, prostitutas y pecadores en general, de un hombre despreciado por la elite religiosa judía, de un Jesús que es objeto de habladurías en las que se le tacha de loco o de servir al diablo y que muere humillado y torturado aun siendo hijo de Dios... no parece que hacer referencia a su línea materna fuese a suponer un gran escándalo después de todo eso. De hecho, la idea de que la genealogía descrita en Lucas podría pertenecer a María no fue sugerida hasta el siglo V y fue rechazada por los "padres" de la Iglesia.

3 - Los intentos alternativos por armonizar ambas genealogías son algo más complejos y rebuscados, se ha propuesto que Matán se habría casado con una mujer llamada Estha, que sería la madre de Jacob. Tras la muerte de Matán, su viuda Estha se habría casado con Matá y juntos habrían tenido a Elí, por lo que Jacob y Elí serían hermanos por parte de madre. Posteriormente Elí habría muerto sin descendencia y su esposa se habría casado según la ley judía con Jacob, el medio hermano de su difunto marido, y ambos habrían sido padres de José, que al mismo tiempo sería considerado hijo "legal" del fallecido Elí. De este modo se explicaría que José tenga distintos padres en cada evangelio. Creo que este argumento ni siquiera merece un comentario.

Pero incluso siendo muy generosos y dando por buenos estos (forzados) argumentos nos encontramos ante un problema mayor. Como decíamos al principio, la genealogía de Lucas enumera la ascendencia de Jesús desde su "padre" hasta Adán pasando por Noé. Si dar credibilidad a estas genealogías implica dar credibilidad a la creación de Adán descrita en el Génesis, al diluvio universal en el que solo sobreviven Noé y sus hijos y a una antigüedad de la tierra de entre 4000 y 6000 años la cosa va a estar muy difícil de justificar para los cristianos modernos.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Apócrifos I - Los pájaros de barro y la higuera seca


Hace tiempo participé en un blog en el que se comparaba el tratamiento que se da a las mujeres en el judaismo, el cristianismo y el islam. En mi comentario cité los pasajes del Nuevo Testamento que aparecen en el post sobre el machismo de las religiones. Una de las participantes en ese blog contestó diciendo que para ella esas afirmaciones no eran realmente de San Pablo (el supuesto autor de esos libros) sino que eran falsamente atribuidas a él. Yo expresé mi sorpresa por su capacidad para discernir que partes de un mismo libro correspondían a su supuesto autor y cuales eran añadidos de otros (que curiosamente coincidían con aquellas que no le gustaban), del mismo modo que aquellos "sabios" del siglo IV habían decretado que textos sobre Jesús y los primeros cristianos debían aparecer en el Nuevo Testamento, dada su inspiración divina, y cuales no. Su respuesta fue igualmente sorprendente ya que para ella una de las principales razones para descartar la credibilidad de los evangelios apócrifos es que en ellos Jesús hace milagros inútiles y superficiales. Supongo que, una vez más, nos encontramos ante una cristiana que no ha leído la Biblia. Para demostrarlo comparo a continuación un pasaje del Evangelio apócrifo de Pseudo Tomás y un pasaje del Evangelio de Marcos (que también aparece en el de Mateo).

LOS PÁJAROS DE BARRO (Apócrifo de Pseudo-Tomás)

El niño Jesús, cuando tenía 5 años, estaba jugando en la orilla de un arroyo; acumulaba el agua de la corriente en charcos y la volvía clara inmediatamente y hacía que le obedeciese con una sola palabra suya. Habiendo hecho algo de arcilla, modeló doce gorriones. Era sábado cuando hizo estas cosas. Y había muchos otros niños jugando con Él. Un judío, viendo lo que Jesús estaba haciendo, jugar durante el sábado, fue inmediatamente donde su padre José y le dijo, tu hijo está en el arroyo, y a tomado arcilla, y ha hecho doce pájaros con ella, y ha profanado el sábado. Y José, llegando al lugar y viendo aquello, le gritó diciendo ¿por qué haces el sábado lo que no esta permitido hacer? y Jesús dando palmas gritó a los gorriones diciéndoles: ¡marchaos! y los gorriones volaron y se fueron llorando. Y los judios se maravillaron viendo esto y fueron a contárselo a sus jefes.

LA HIGUERA SECA (Marcos 11: 12-22) (Mateo 21:19-21)

Al día siguiente, saliendo ellos de Betania, sintió hambre. Y viendo de lejos una higuera con hojas, fue a ver si encontraba algo en ella; acercándose a ella, no encontró más que hojas; es que no era tiempo de higos. Entonces le dijo: «¡Que nunca jamás coma nadie fruto de ti!» Y sus discípulos oían esto. [...]. Y al atardecer, salía fuera de la ciudad. Al pasar muy de mañana, vieron la higuera, que estaba seca hasta la raíz. Pedro, recordándolo, le dice: «¡Rabbí, mira!, la higuera que maldijiste está seca.» Jesús les respondió: «Tened fe en Dios».

¿Cuál de los dos milagros es más inútil y superficial? ¿echar a volar doce pájaros de barro o secar una higuera por no dar higos fuera de temporada?

domingo, 23 de agosto de 2009

La matanza de los inocentes


Uno de los cuentos que más me gustaba de pequeño era el de los tres reyes magos (o sabios de oriente) que acudían a adorar a Jesús recién nacido guiados por una estrella. Cuando a uno se la cuentan de pequeño le queda claro lo bueno que es Dios, que avisa a los magos en sueños para que no le cuenten al malvado rey Herodes el lugar en el que se encuentra el niño. Obviamente, todo cambia (o debería cambiar) cuando uno lee la historia desde una perspectiva adulta y racional. Recordemos la historia tal y como la cuenta el Evangelio de Mateo, el único que la menciona (Mt 2: 1-16):

Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque vimos su estrella en Oriente y hemos venido a adorarlo». Al enterarse, el rey Herodes quedó desconcertado y con él toda Jerusalén. Entonces reunió a todos los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo, para preguntarles en qué lugar debía nacer el Mesías. «En Belén de Judea, –le respondieron–, porque así está escrito por el Profeta: "Y tú, Belén, tierra de Judá, ciertamente no eres la menor entre las principales ciudades de Judá, porque de ti surgirá un jefe que será el Pastor de mi pueblo, Israel"».

Herodes mandó llamar secretamente a los magos y después de averiguar con precisión la fecha en que había aparecido la estrella, los envió a Belén, diciéndoles: «Vayan e infórmense cuidadosamente acerca del niño, y cuando lo hayan encontrado, avísenme para que yo también vaya a rendirle homenaje». Después de oír al rey, ellos partieron. La estrella que habían visto en Oriente los precedía, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño. Cuando vieron la estrella se llenaron de alegría, y al entrar en la casa, encontraron al niño con María, su madre, y postrándose, le rindieron homenaje. Luego, abriendo sus cofres, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra. Y como recibieron en sueños la advertencia de no regresar al palacio de Herodes, volvieron a su tierra por otro camino.

Después de la partida de los magos, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma al niño y a su madre, huye a Egipto y permanece allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo». José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto. Allí permaneció hasta la muerte de Herodes, para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por medio del Profeta: "Desde Egipto llamé a mi hijo". Al verse engañado por los magos, Herodes se enfureció y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años, de acuerdo con la fecha que los mayor le habían indicado.

Esta claro que Dios no estuvo muy rápido ¿Por qué no avisó a los magos ANTES de que llegasen al palacio de Herodes? ¿A que venía esa misteriosa estrella? ¿Solo estaba para que tres magos llevasen al niño oro, incienso y mirra? ¿Tan importantes eran esos regalos? ¿No podía haberse ahorrado este numerito de la estrella y los magos sabiendo las terribles consecuencias que iba a tener?.

Este episodio del nacimiento de Jesús, claramente inventado, tenía como objetivo justificar la huida de la familia de Jesús hacia Egipto (algo que no menciona ningún otro evangelista) para que se cumpliese una profecía "De Egipto llamé a mi hijo" (Oseas 11:1) y del mismo modo la supuesta matanza de inocentes pretende ser el cumplimiento de otra profecía "Se oyó un sonido en Ramá, sonido de llano y dolor. Era Raquel que lloraba por sus niños y no quería que la consolaran porque ellos ya estaban muertos" (Jeremías 31:15). El autor no debió darse cuenta de que Dios no quedaba en muy buen lugar después de un relato tan absurdo e innecesario. Tras este intento desesperado por demostrar la identidad mesiánica de Jesús el autor queda como un mentiroso y el resto del texto pierde la poca credibilidad que alguno le quiera dar.

sábado, 22 de agosto de 2009

La incomprensible indiferencia


Cualquier persona que se tome los Evangelios como documentos veraces debería cuestionarse si es realmente posible que la gente de aquella época permaneciese impasible ante los acontecimientos extraordinarios que se narran en ellos ¿Es que por aquel entonces aún no existía la capacidad de asombro?

Empezando por el rocambolesco relato del nacimiento de Jesús, si tomamos conjuntamente los evangelios de Mateo y Lucas (los únicos que lo mencionan, cada uno de forma muy diferente) observamos que tanto los padres de Jesús (José y María) como los padres de Juan el Bautista (Isabel y Zacarias) recibieron visitas de ángeles anunciándoles el nacimiento de sus respectivos hijos, su importancia y su misión. Tres magos de oriente conocían también la naturaleza excepcional de Jesús desde su nacimiento y fueron a adorarle. Incluso a unos pastores que estaban por allí se les apareció ¡el ejército celestial! ¡nada menos! para decirles que encontrarían al Cristo en un pesebre y fuesen a adorarlo, y no solo eso, contaron la historia a más gente que quedaba maravillada. Incluso el rey de la región, Herodes, creyó en la historia de los magos y compartió su preocupación con los sumos sacerdotes y escribas. También un tal Simeón y una profetisa llamada Ana sabían que Jesús era el Cristo salvador y esta última hablaba de ello con todos los que pasaban por el templo.

En resumen, durante los primeros días tras el nacimiento de Jesús una multitud sabía que ese niño era el Mesías pero no demostraron excesivo interés ni con un ejército de ángeles apareciéndose por todas partes. 30 años después parece que ya nadie se acordaba de aquellos prodigios y Jesús tuvo que hacer valer de nuevo su naturaleza divina. Curo a ciegos, expulsó demonios, camino sobre el agua, multiplicó panes y peces, convirtió agua en vino y hasta ¡resucitó muertos!, todo delante de multitud de personas. Como hemos dicho, a nadie pareció impresionarle demasiado ¡¿Todavía hacía falta que matasen a este hombre y saliese de su tumba para creer que era hijo de Dios?! ¡¿Es que esta gente veía milagros todos los días?!

En efecto, según cuentan, a Jesús lo crucificaros, y he aquí que tuvo otra oportunidad para que la gente le creyese de una vez por todas. Según el evangelio de Mateo, cuando Jesús espiró en la cruz, el velo del templo se rasgó en dos, tembló la tierra, se rompieron las rocas y se abrieron las tumbas provocando la salida de muchos cuerpos de santos difuntos que en días sucesivos se aparecieron a muchos ¿A nadie le pareció esto un poco raro? ¿No se convirtió todo Jerusalén al cristianismo inmediatamente? ¿No llegaron semejantes acontecimientos a oídos de ningún historiador?

Estaba claro que Jesús se enfrentaba a un público exigente, ni apariciones angelicales, ni curaciones de ciegos, ni caminar sobre el agua, ni rasgaduras milagrosas de velos acompañadas de terremotos y tumbas abiertas, ni siquiera resucitar muertos era suficiente para que esta gente se convenciese del todo. Hacía falta un último golpe de efecto, Jesús ya lo había dejado caer, resucitaría tras 3 días y 3 noches (Mateo 12:38-40), pero algo le hizo cambiar de planes. Viendo que todo el espectáculo que acompañó a su último aliento no había tenido el efecto merecido, decidió resucitar en menos de 40 horas. No se le puede reprochar si tenemos en cuenta lo rápido que se olvidaban sus vecinos de todo. Ya les pasaba a sus antepasados, si nos fiamos del libro del Éxodo podemos ver lo olvidadizo que era el pueblo elegido, su dios convirtió el agua del Nilo en sangre, mató en una noche a todos los primogénitos de Egipto, incluidos los animales, hasta abrió las aguas del mar rojo para que lo cruzasen, por si esto era poco (ya hemos dicho que era un público exigente) ¡les habló personalmente en el desierto del Sinaí! Pues después de todo esto solo hizo falta que Moisés se ausentase unos días para que se olvidasen de aquel dios y se construyesen un becerro de oro, ¡es ridículo!.

Como íbamos diciendo, Jesús adelantó en más de un día su resurrección, pero para que esta no resultase menos creíble lo hizo de un modo espectacular. Según Mateo un ángel apareció y abrió la roca que cerraba la tumba, todo ante la mirada de los guardias romanos que la custodiaban y que quedaron aterrados. Algunos de estos guardias fueron a contar lo sucedido a los sumos sacerdotes pero por algún motivo no les creyeron y decidieron comprar su silencio con dinero (Mateo 28:11-15), a cambio de este dinero los guardias contaron a todo el mundo que los discípulos de Jesús robaron el cuerpo. ¿Qué clase de guardias eran estos? ¿Es que veían ángeles resplandecientes bajar volando del cielo y abrir tumbas todos los días? ¿como es que no se unieron a los seguidores de Jesús inmediatamente? ¡otra vez ridículo!

Conclusión, o los contemporáneos de Jesús veía milagros como las vacas ven pasar el tren o los Evangelios son unos panfletos propagandísticos de una secta de hace unos 2000 años, que es lo que efectivamente parecen a simple vista.

martes, 11 de agosto de 2009

¿Qué vio María Magdalena? - Incoherencias bíblicas


El cristianismo se basa fundamentalmente en la resurrección de Jesús relatada en los Evangelios y, por lo tanto, en la veracidad de estos documentos. Sin embargo, un simple vistazo a los pasajes en los que se narra el descubrimiento del sepulcro vacío deja en evidencia numerosas e importantes contradicciones. Veamos una comparación entre los cuatro Evangelios:


Según este evangelio, María Magdalena fue al sepulcro en compañía de dos mujeres (Salomé y María, la madre de Santiago). Cuando llegaron a la tumba encontraron que la entrada del sepulcro estaba abierta y al entrar vieron a un joven vestido de blanco sentado a la derecha. El joven les anunció la resurrección de Jesús y les pidió que dijesen a los discípulos que fueran a Galilea, donde verían a Jesús. Las mujeres salieron corriendo y no dijeron nada a nadie porque tenían miedo. Esa misma mañana Jesús se apareció a María Magdalena, pero los discípulos no la creyeron.

(Me parece significativo señalar que según una nota a pie de página en la traducción al español de la Biblia por la World Bible Translation Center, los manuscritos más antiguos de este evangelio terminan con la huida de las mujeres y no relatan las apariciones posteriores)


Según esta versión, a María Magdalena solo la acompañaba la madre de Santiago. De pronto, se produce un gran temblor de tierra y un ángel baja del cielo, hace rodar la piedra que cerraba la entrada a la tumba y se sienta sobre ella. Había allí también unos guardias que al verlo se quedaron como muertos de la impresión. El ángel comunica a las mujeres la resurrección de Jesús y les pide que informen a los discípulos de que vayan a Galilea al encuentro de Jesús. Al alejarse del sepulcro para dar la noticia, Jesús mismo se apareció a las dos mujeres y ellas se postraron ante él.


En la versión atribuida a Lucas, María Magdalena fue al sepulcro acompañada de la madre de Santiago, de Juana y de varías mujeres más, cuyo número no se especifica. Cuando las mujeres llegan a la tumba encuentran que la entrada ya estaba abierta. Al entrar, comprueban que el cuerpo de Jesús no está, lo que las desconcierta. En ese momento aparecen dos hombres con vestiduras deslumbrantes que les comunican la resurrección de Jesús. Las mujeres contaron todo esto a los discípulos, pero no las creyeron. En este Evangelio no se relata ninguna aparición de Jesús a María Magdalena.


En esta ocasión solo se menciona a María Magdalena, sin especificar si tenía o no compañía. Ella encuentra que la tumba estaba abierta y corre a comunicárselo a Simón Pedro y a Juan, creyendo que el cuerpo había sido robado. Pedro y Juan corren al sepulcro, comprueban que realmente esta vacío y vuelven a su casa. María se queda allí llorando y al asomarse al sepulcro ve a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies de donde había estado el cuerpo de Jesús. Los ángeles le preguntan "¿por qué lloras?" y ella responde que llora porque no sabe donde han puesto el cuerpo de Jesús, en ese momento aparece Jesús, pero María no lo reconoce, y confundiéndolo con el cuidador de una huerta le pregunta si él se ha llevado el cuerpo. En ese momento Jesús llama a María por su nombre y entonces ella le reconoce. Jesús mismo comunica a María que ha resucitado.

En definitiva, cuatro Evangelios y cuatro versiones contradictorias de un mismo suceso:
- ¿Cuántas mujeres fueron al sepulcro con María Magdalena? ¿o tal vez fue ella sola?
- ¿Vio a un ángel abrir la tumba o encontró la tumba ya abierta al llegar?
- ¿Hay o no hay un temblor de tierra? parece que esto solo ocurre según Mateo, un evangelista al que le costaba mucho contener su imaginación a la hora de escribir, como veremos otro día.
- ¿Quién le anuncia a María Magdalena la resurrección de Jesús? aún aceptando que cuando dicen "joven" o "jóvenes" se refieren a uno o varios ángeles seguimos sin saber si fue uno solo, dos o si fue el propio Jesús.
- ¿Donde se encontraba/n ese/esos ángel/es? según quien lo cuente era uno y estaba sentado sobre la roca que sellaba la tumba, o en el interior del sepulcro sentado en el extremo derecho o fueron dos que aparecieron por allí después que las mujeres o dos sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lecho.
- ¿Jesús se aparece o no se aparece a las mujeres? ¿reconocen o no reconocen a Jesús al verle? en el caso de que se aparezca ¿en qué momento lo hace? Marcos no da detalles, Mateo dice que se aparece a María Magdalena y el resto de mujeres cuando salen corriendo a avisar a los discípulos, Juan en cambio dice que Jesús se aparece a María Magdalena en el mismo lugar del sepulcro, cuando ella ya ha vuelto de avisar a los discípulos.

y la pregunta más importante ¿pueden merecer alguna credibilidad unos textos, supuéstamente inspirados por un dios, que no son capaces de relatar de una forma medianamente coherente el acontecimiento fundamental en el que se basa su religión?

sábado, 18 de abril de 2009

Los profetas



Según la mayoría de los expertos el Evangelio mas antiguo es el adjudicado a Marcos, se trata del Evangelio mas corto y se considera que fue la base sobre la que se escribieron las versiones atribuidas a Mateo y Lucas. Estos tres evangelios son los denominados "sinópticos" dado su gran parecido. El evangelio de Juan se considera que es bastante posterior, además de presentar notables diferencias de estilo con el resto, seguramente por la influencia debia al contaco del cristianismo con las culturas vecinas de asia menor y Egipto.

El Evangelio de Marcos es el que menos referencia hace a los profetas y estas referencias son las mas subjetivas de todas. Estos son algunos ejemplos:

Isaias 6:9-10 > En referencia a que Jesús hablaba usando parábolas.

Dijo entonces: «Ve y dile a este pueblo: “Por más que oigan, no entenderán; por más que miren, no captarán”. Cierra la mente de este pueblo, tápales los oídos, ciérrales los ojos. Si no fuera así,
entenderían lo que ven y lo que oyen, se volverían a mí y yo los sanaría».

Esta profecia y la relación con las parábolas me resulta bastante forzada porque, seamos sinceros, las parábolas del Jesús en el Evangelio son bastánte fáciles de entender sin necesidad de haber estudiado religión ni ser un genio, no se puede decir que utlizase metáforas muy complicadas, precisamente. De hecho resulta bastante cómico cuando Jesús tiene que explicárselas a sus apóstoles

Malaquias 3:1, 4:5-6; Isaias 40:3 > En referencia a Juan el Bautista

El Señor Todopoderoso dice: «Miren, yo envío a mi mensajero para que me prepare el camino. El Señor al que ustedes buscan vendrá de repente al templo, ya viene aquel a quien ustedes tanto desean, el mensajero del pacto».

Miren, voy a enviar al profeta Elías a ustedes antes de que llegue el día del Señor grande y terrible. Elías ayudará a reconciliar a los hijos con sus padres, no vaya a ser que venga yo y destruya la tierra por completo»
Una voz grita: «¡Preparen un camino para el Señor en el desierto!

El resto de profecías citadas en Marcos no hacen referencia directa a la figura de Jesús sino que son citas del propio Jesús al Antiguo Testamento. Como ocurre con todas las profecías uno podría adjudicar su mensaje a casi cualquier persona en distintos momentos históricos.

Es curioso, bueno, no lo es tanto, que las versiones posteriores del Evangelio añaden a lo ya recogido por Marcos una serie de detalles sobre la vida de Jesús que tratan de fortalecer su figura como la de Mesías. Así Mateo es el que mas referencia hace a los profetas, sobre todo en cuanto a los detalles del nacimiento de Jesús. Una historia que cuenta de forma excesivamente detallada y que sin embargo no era ni siquiera mencionada en la versión de Marcos. Elementos como la virginidad de María, el nacimiento en Belén, la visita de unos magos, la huida a Egipto y la matanza de niños ordenada por Herodes son detalles añadidos a la historia para hacer que encaje con pasajes recogidos en los libros de los profetas (Isaias 7:14, 11:1; Miqueas 5:2; Oseas 11:1; Jeremias 31:15). Resulta llamativo que detalles tan importantes se les pasaran por alto en las primeras redacciones del Evangelio.

Los evangelistas dan, por lo tanto, mucha importancia a las profecías del Antiguo Testamento para justificar la divinidad de Jesús. Algunas de esas profecías son terriblemente subjetivas y podrían hacer referencia a Jesús o a cualquier otra cosa. Otras son mas fáciles de relacionar con los hechos descritos en el Nuevo Testamento, pero como ya hemos dicho, la redacción de los Evangelios fue evolucionando y aumentando en detalles a medida que se sucedían sus transcripciones en el tiempo.

Veamos otros ejemplos de profecías que nada tienen que ver con la religión o con Jesús. Se trata de profecías de Nostradamus sobre diferentes personajes y momentos históricos:

Adolf Hitler
Cuarteta III, 35
De lo más profundo del Occidente de Europa,De gente pobre un joven niño nacerá,Que por su lengua seducirá a las masas,Su fama al reino de Oriente más crecerá.
Centuria III, 58
Cerca del Rin de las montañas Nórdicas,Nacerá un grande de gentes demasiado tarde venido,Que defenderá Sarmacia y Panonia,Que no se sabrá lo que sucederá.

Bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki
Centuria II, 6
Cerca de las puertas y dentro de dos ciudades,Habrá dos azotes como nunca vio nada igual,Hambre, dentro la peste, por el hierro fuera arrojados,Pedir socorro al gran Dios inmortal.

Napoleón Bonaparte
Centuria I, 60
Un emperador nacerá cerca de Italia,Que será vendido muy caro al imperio,Dirán con qué gente se alía,Que les parecerá menos príncipe que carnicero.Dejarán de sonar las campanas,Y el cielo se abrirá en dos formando dos paraísos,Distintos a los demás de ahí nacerán los hijos que nunca pudieron tenerLas personas sin corazón.

Independencia de Estados Unidos
Cenuria IV, 96
La hermana de las islas BritánicasQuince años antes que su hermano naceráPor su promesa demuestra ser cierta,Sucederá al reino de la balanza

La guerra civil española
Centuria IX, 41
De castillo Franco saldrá la asamblea,El embajador no grato será cisma:Los de Ribiere estarán en la pelea,Y en el gran abismo negarán la entrada.

Y así muchas otras. Sorprendente ¿verdad? hay que ver como dejando pasar el tiempo suficiente cualquier profecía puede cobrar sentido. De hecho, si leéis los textos de los profetas del Antiguo Testamento son tan simbólicos, enrevesados y apocalípticos que podríais asociar su mensaje con los atentados de las torres gemelas, la segunda guerra mundial, la llegada del Islam, Napoleón, Hitler, Stalin o cualquier otro momento histórico o personaje relevante que os apetezca.

martes, 7 de abril de 2009

Los evangelios


En los evangelios se recoge la doctrina y los supuestos hechos de la vida de Jesús, incluyendo sus milagros. Los cristianos actuales reconocen cuatro evangelios, denominados según sus supuestos autores Mateo, Marcos, Lucas y Juan. La mayoría de cristianos cree que los evangelios han sido siempre los mismos y no se han parado nunca a pensar por qué son cuatro y no siete o uno, y por qué esos cuatro y no otros.

Durante los primeros dos siglos de cristianismo se escribieron numerosos “evangelios” o textos relatando la vida y mensaje de Jesús, y las distintas comunidades cristianas utilizaban distintas versiones y en número variable. Fue Ireneo de Lyon quien tuvo especial interés en que los evangelios fueran cuatro utilizando como principal argumento el texto que aparece en el Antiguo Testamento (Ezequiel 1, 4-12):

4. Yo miré, y vi un viento huracanado que venía del norte, y una gran nube con un fuego fulgurante y un resplandor en torno de ella; y de adentro, de en medio del fuego, salía una claridad como de electro.
5. En medio del fuego, vi la figura de cuatro seres vivientes, que por su aspecto parecían hombres.
6. Cada uno tenía cuatro rostros y cuatro alas.
7. Sus piernas eran rectas; sus pies, como pezuñas de ternero, y resplandecían con el fulgor del bronce bruñido.
8. Por debajo de sus alas, aparecían unas manos de hombre, sobre los cuatro costados; los cuatro seres tenían rostros y alas.
9. Sus alas se tocaban una a la otra, y ellos no se volvían cuando avanzaban: cada uno iba derecho hacia adelante.
10. En cuanto a la forma de sus rostros, los cuatro tenían un rostro de hombre, un rostro de león a la derecha, un rostro de toro a la izquierda, y un rostro de águila.
11. Sus alas estaban extendidas hacia lo alto: cada uno tenía dos alas que se tocaban entre sí y otras dos que les cubrían el cuerpo.
12. Ellos avanzaban de frente: iban adonde los impulsaba el espíritu, y no se volvían al avanzar.

Es por eso que cada evangelista tiene como símbolo en la iconografía cristiana un hombre, un león, un toro y un águila (ver imagen). Una vez más se intenta justificar la figura de Jesús como mesías forzando a posteriori el cumplimiento de profecías o textos del Antiguo Testamento.

En resumen, no fue hasta unos 200 años después de la muerte de Jesús que se comenzó a unificar la utilización de los cuatro evangelios canónicos (En el años 185 Ireneo de Lyon aún criticaba a las comunidades cristianas que utilizaban solo un evangelio o versiones distintas a los cuatro canónicos) y no es hasta finales del siglo IV (época en la que tuvieron lugar varios concilios con la intención de unificar la doctrina cristina) cuando se declara oficial el canon de cuatro evangelios. Parece por lo tanto que la elección de que textos son palabra de Dios y cuales no es una decisión de unos cuantos señores reunidos unos cuantos cientos de años después de la muerte de Jesús y aduciendo argumentos tan arbitrarios como el citado anteriormente.