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domingo, 14 de marzo de 2010

La virginidad perpetua de María


Existen varios dogmas católicos referidos a la madre de Jesús, los principales son su virginidad perpetua, su inmaculada concepción y la asunción de su cuerpo en "los cielos". Curiosamente estos dogmas no se basan en la Biblia, ya que en ninguno de sus libros aparece ni una sola palabra al respecto, de hecho no se basan en nada de nada. En esta ocasión analizaremos la supuesta virginidad perpetua de María. Repasemos lo que dice la Biblia sobre este asunto:

"Así fue como ocurrió el nacimiento de Jesucristo: María, la mamá de Jesús, estaba comprometida para casarse con José. Antes de que conviviesen, descubrió que estaba embarazada por el poder del Espíritu Santo. José, su futuro esposo, era un hombre recto y no quería que ella fuera avergonzada en público. Así que hizo planes en secreto para romper el compromiso de matrimonio. Pero mientras pensaba en esto, un ángel del Señor se le apareció en un sueño y le dijo: «José, descendiente de David, no tengas miedo de casarte con María, porque el hijo que ella está esperando es por obra del Espíritu Santo. Ella tendrá un hijo y tú le pondrás de nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto pasó para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta:«La virgen quedará embarazada y tendrá un hijo que será llamado Emanuel». Cuando José despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había ordenado: se casó con María. Pero no tuvo relaciones sexuales con ella hasta después de que ella dio a luz un hijo. José le puso por nombre Jesús." (Mateo 1:18-25).

Este fragmento del evangelio de Mateo y uno similar en el de Lucas dejan claro que para los autores María concibió a Jesús siendo virgen pero en ningún momento se dice que esa virginidad se mantuviese con posterioridad, más bien se podría deducir todo lo contrario. La expresión de Mateo 1:18 "antes de que conviviesen" se solía usar como eufemismo de "antes de que consumasen el matrimonio", este significado de la expresión se acepta como posible por la Iglesia Católica pero según ellos no implica que la consumación tuviese lugar en un tiempo posterior. Algo parecido ocurre con la expresión "no tuvo relaciones sexuales con ella hasta después de que ella dio a luz un hijo", según la Iglesia esta frase solo quiere decir que no tuvieron relaciones antes del parto pero no implica que las tuviesen después.

A nadie se le escapa que todas estas interpretaciones son tremendamente forzadas, una lectura natural del texto sugiere claramente que María y José tuvieron relaciones sexuales tras su matrimonio ¿por qué no iban a hacerlo? ¿a caso no estaban casados?. Esta posibilidad queda todavía más clara cuando comprobamos que en el nuevo testamento se menciona varias veces a los hermanos y hermanas de Jesús (Mateo 12:46-47; Marcos 3:31-32; Lucas 8:19-20; Mateo 13:55-56; Marcos 6:3; Juan 2:12; Juan 7:1-10). Los apologetas cristianos se defienden diciendo que la palabra hermano podía ser usada para referirse a familiares cercano, pero yo me pregunto ¿no es mucha casualidad que ese doble sentido de la palabra se emplease en todas y cada una de las ocasiones en las que se habla de los hermanos de Jesús? esta duda adquiere especial relevancia si tenemos en cuenta que para los cristianos la Biblia es un texto de inspiración divina que contiene todo y solo lo que Dios quería, resulta extraño que Dios inspirase a los autores de los evangelios para que usasen las palabras hermanas y hermanos sabiendo que podrían inducir a error, con lo fácil que habría sido decir "primos" o "familiares", sobre todo si Dios tenía el plan de mantener a María virgen de por vida y dar este hecho a conocer. Todo esto resulta aún más confuso si tenemos en cuenta que tanto Marcos como Juan se refieren a los hermanos y hermanas de Jesús en sus evangelios y sin embargo ninguno de los dos habla del nacimiento de Jesús ni de la virginidad de María.

Sobre la virginidad de María existe otro dato interesante, Mateo cita al profeta Isaías del siguiente modo: «La virgen quedará embarazada y tendrá un hijo que será llamado Emanuel» sin embargo, cuando uno contrasta la cita con la fuente original descubre que Isaías realmente decía lo siguiente: "Por tanto, el Señor les dará una señal: Miren, la joven quedará embarazada y dará a luz un hijo, al que llamará Emanuel." (Isaías 7:14). Lo que para Isaías era una joven embarazada para Mateo era una virgen, a la que por cierto no pareció gustarle mucho el nombre de Emanuel.

En resumen, la virginidad perpetua de María no solo no se basa en los evangelios sino que se ha convertido en dogma a pesar de ellos. ¿realmente sería tan terrible que María no fuese virgen toda su vida? ¿es que mantener relaciones sexuales y tener hijos con su propio marido tendría algo de malo? Nos encontramos sencillamente ante otro ejemplo de la fobia al sexo tan enraizada en la Iglesia Católica.

jueves, 28 de enero de 2010

La transubstanciación

Si hay algo que debamos reconocer a los católicos es su capacidad inagotable para creerse los dogmas más absurdos que la retorcida mente de un teólogo se pueda inventar. Entre los más disparatados se encuentra el dogma de la transubstanciación que consiste en lo siguiente:

"Porque Cristo, nuestro Redentor, dijo que lo que ofrecía bajo la especie de pan era verdaderamente su Cuerpo, se ha mantenido siempre en la Iglesia esta convicción, que declara de nuevo el Santo Concilio: por la consagración del pan y del vino se opera el cambio de toda la substancia del pan en la substancia del Cuerpo de Cristo nuestro Señor y de toda la substancia del vino en la substancia de su sangre; la Iglesia católica ha llamado justa y apropiadamente a este cambio transubstanciación"

Los católicos, en definitiva, deben creer que las substancias del pan y del vino, una vez que son consagrados, se convierten realmente en la substancia del cuerpo y la sangre de Jesús aunque sus características perceptibles, a las que llaman "accidentes", tales como el olor, el sabor, la apariencia o la textura no cambien. Es decir, el pan ya no contiene aquello que le hacia ser pan, de hecho ¡ya no es pan!, ahora es el cuerpo de Cristo, pero conserva los "accidentes" propios del pan.

Este dogma debe superar, entre otras, tres importantes cuestiones:

- ¿Cómo pueden persistir las propiedades físicas del pan y del vino una vez que el sujeto material que las sustenta ha desaparecido?
- ¿Cómo puede el cuerpo de Cristo, y no solo su alma o divinidad, estar presente de forma completa y verdadera en cada una de las partículas que constituyen lo que antes era pan?
- ¿Cómo puede estar simultáneamente el cuerpo de Cristo, y no solo su alma o divinidad, en el cielo y en cada una de las hostias consagradas en el mundo?

Los teólogos llevan más de mil años intentando explicar esta idea absurda sin ningún resultado, más allá de su habitual razonamiento circular y verborrea vacía, llegando a lo sumo a su solución favorita, calificar a la transubstanciación como un misterio. Evidentemente, los que idearon este dogma no tenían ni la más mínima idea de en que consiste la materia, de que es un átomo o un electrón, de hecho, algunos teólogos intentaron explicar la transubstanciación proponiendo que el cuerpo en miniatura de Jesús, con todas sus partes, se encontraba en cada partícula de la hostia. Lo más llamativo de todo es que no había ninguna necesidad de crear semejante engendro, el único fundamento para sostener este absurdo es que Jesús pronunció las palabras "tomad y comed, este es mi cuerpo" y a nadie se le ha pasado por la cabeza que esa frase pueda tener un sentido metafórico.

En fin, si alguien entiende algo que me lo explique.