Mostrando entradas con la etiqueta mitología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mitología. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de julio de 2009

Una mitología como otra cualquiera


La mitología egipcia, la mitología escandinava, la mitología japonesa, la islámica, la hinduista, la sumeria, la celta, la inca, la zulu, la masai, la iroquesa, la polinesia y decenas de mitologías más, cada cual con sus peculiaridades, sus dioses, sus héroes, sus batallas. Todos los pueblos que hay y ha habido sobre al tierra han tenido y tienen distintas mitologías, el pueblo judío no es ninguna excepción. Por favor, utilicemos simplemente el sentido común, las historias recogidas en la Biblia son una mitología más, la creada hace miles de años por un pueblo de oriente próximo, una mitología como cualquier otra. ¿Qué hace que la mitología judía sea especial? ¿por qué creernos esa mitología y no otra? El pueblo judío se limitó a hacer lo que han hecho todos los pueblos a lo largo de la historia. Así de simple. Dejemos de basar nuestra idea del mundo en mitologías, demos el paso de una vez por todas, lo que hoy denominamos religiones son solo eso, mitologías. Disfrutémoslas como entretenimiento literario, conozcámoslas como parte de nuestro pasado y nuestra tradición, pero por favor, no nos las tomemos en serio.

En la mitología griega, según se recoge en la Teogonía de Hesiodo, en el origen solo existía el Caos, del que surgieron Gea (la Tierra), el Tártaro (el inframundo), Eros (el amor), Érebo y la Noche, y a partir de ellos surgen generaciones de titanes, dioses, ninfas y monstruos varios. En Trabajos y días, también de Hesiodo, se nos cuenta como Zeus creó en primer lugar una estirpe de hombres dorados que vivían sin preocupaciones y que no envejecían, estos hombres fueron sepultados por la Tierra, pero Zeus los convirtió en dioses protectores de los mortales. Los dioses crearon entonces una nueva raza de hombres de plata, mucho peores que los primeros en apariencia e inteligencia y que fueron finalmente convertidos en genios subterraneos por Zeus al descuidar el culto a los dioses. Existió una tercera raza de hombres, de bronce, que se destruyó a si misma a causa de su incontrolada fuerza y violencia. En cuarto lugar crearon los dioses a una estirpe de héroes justos y virtuosos, los que precedieron a los hombres actuales, que incluye a guerreros y reyes mitológicos, como Aquiles o Príamo, y participaron en grandes batallas donde los dioses decidían el vencedor, como la guerra de Troya, o en aventuras llenas de fenómenos sobrenaturales, como la Odisea de Ulises.

En la mitología judía y cristiana, dios crea el universo en seis días, si bien el orden en el que crea cada elemento varía según el capítulo del génesis que usemos como referencia. dios crea primero a un hombre utilizando barro y después , a partir de una costilla suya, crea a una mujer, la descendencia de esta primera pareja poblará toda la tierra hasta que dios se arrepiente de haberlos creado y decide destruir a toda la humanidad mediante un diluvio del que solo salvará a un elegido, Noé, y su familia. Los hijos de Noé y su descendencia se reparten por el mundo y de ellos proceden todos los seres humanos actuales. La mitología judía y cristiana también incluye héroes, reyes y personajes mitológicos como Moisés, David o Abraham. Se narran aventuras llenas de fenómenos sobrenaturales como el éxodo desde Egipto, acontecimientos mágicos, como los milagros de Jesús, grandes batallas en las que dios ayudaba al vencedor, como Jericó, y seres fantásticos como ángeles, demonios y los nefilim o gigantes (Génesis 6:4; Números 13:33; Sabiduría 14:6; Eclesiástico 16:7, Baruc 3:26).

En la mitología azteca y otras culturas mesoamericanas, en el origen existían el dios Tonacatecuhtli y la diosa Tonacacihuatl, los cuales tuvieron cuatro hijos, Tezcatlipoca rojo, Tezcatlipoca negro, Quetzalcoatl y Huitzilopochtli. Tezcatlipoca negro era omnipresente y conocia todos los pensamientos de los hombres, Huitzilopochtli nació sin carne, con los huesos al descubierto. Tras un largo periodo en el que los dioses no hicieron nada, los cuatro hijos de la primera pareja de dioses se reunieron y decidieron crear el fuego, después crearon el Sol. Crearon también los cielos partiendo del mas alto, el decimotercero, que existía previamente, a continuación crearon el agua. La Tierra se formó a partir de los pedazos de una diosa del cielo desmembrada por dos serpientes. Los dioses crearon primero a los seres humanos de barro, pero se deshacían, por lo que con la ayuda de más dioses crean a nuevos hombres de madera, pero no consiguen que tengan alma, por lo que uniéndose mas dioses a la tarea crean finalmente a los seres humanos actuales a partir del maíz.

Todos los pueblos de la tierra tienen o han tenido su propia mitología, historias fantásticas con dioses, héroes y seres imaginarios con las que se pretendía y pretende explicar el origen del universo y de la vida. Cuanto más próximos son dos pueblos más similares son sus mitologías, bien por el contacto e intercambio cultural entre ellos, bien por las similitudes existentes en su entorno. Los incas hablan del levantamiento de los Andes, los aztecas y mayas de la creación del hombre a partir del maíz, para los antiguos griegos los dioses vivían en el monte Olimpo, cada uno desarrolla sus mitologías a partir de los elementos que les rodean.

viernes, 24 de abril de 2009

Los clásicos griegos


Estos días estoy leyendo las obras del poeta griego Hesíodo. La obra de este autor esta fechada entre 700 y 800 años antes de Cristo, una época similar a la de algunos textos del Antiguo Testamento. A medida que leía me llamaron la atención los paralelismos que se pueden encontrar entre las obras de los clásicos griegos y los textos supuestamente inspirados por Dios.

Tal vez Hesíodo también era profeta y no nos hemos dado cuenta, en cualquier caso sería profeta de Zeus, Apolo, Hera y Poseidón... dudo que tuviese noticias de un tal Yahvé. ¿O tal vez los textos sagrados de judíos, cristianos y musulmanes son simples obras literarias sin inspiración divina?... Durante mas de mil años los textos de Homero y otros poetas clásicos fueron considerados como el relato veraz de hechos históricos. Ya nadie cree que Posidón complicó a Ulises su viaje de vuelta a Ítaca o que Apolo ayudo a los troyanos en la guerra contra los griegos, ¿Hasta cuando va a creer la gente en las historias de personajes mitológicos o mitificados como Abraham, Noé, Moisés o Jesús?. Aquí van algunos ejemplos:

Isaias 1:15-20

Cuando ustedes alzan sus manos hacia mí para orar, yo me niego a prestarles atención. Ya no escucharé su gran cantidad de oraciones porque ustedes tienen las manos manchadas de opresión y violencia. Límpiense y purifíquense, quiten sus maldades de mi vista, dejen de hacer el mal y aprendan a hacer el bien. Sean honestos con los demás, ayuden al oprimido, hagan valer los derechos de los huérfanos y defiendan a las viudas».

El Señor dice: «Vengan y arreglemos el pleito. Aunque sus pecados sean como el rojo encendido, ustedes quedarán tan blancos como la nieve. Aunque sean rojos como la púrpura, ustedes serán tan blancos como la lana. Si ustedes están dispuestos a obedecerme, entonces disfrutarán las riquezas del país; pero si se resisten y se rebelan contra mí, morirán a manos de sus enemigos». Eso es lo que el Señor ha dicho con su propia boca.

Hesíodo (Trabajos y días, 180-200)

Zeus destruirá igualmente esta estirpe de hombres de voz articulada, cuando al nacer sean de blancas sienes. El padre no se parecerá a los hijos ni los hijos al padre; el anfitrión no apreciará a su huesped ni el amigo a su amigo y no se querrá al hermano como antes. Despreciarán a sus padres apenas se hagan viejos y les insultarán con duras palabras, cruelmente, sin advertir la vigilancia de los dioses - no podrían dar el sustento debido a sus padres ancianos aquellos cuya justicia es la violencia -, y unos saquearán las ciudades de los otros. Ningún reconocimiento habrá para el que cumpla su palabra ni para el justo ni el honrado, sino que tendrán en más consideración al malhechor y al hombre violento. La justicia estará en la fuerza de las manos y no existirá pudor; el malvado tratará de perjudicar al varón más virtuoso con retorcidos discursos y además se valdrá del juramento. La envidia murmuradora, gustosa del mal y repugnante, acompañará a todos los hombres miserables ... ... a los hombres mortales solo les quedarán amargos sufrimientos y ya no existirá remedio para el mal.

Deuteronomio 22:6-12; Deuteronomio 23:10-13

Si mientras caminas encuentras el nido de un pájaro en algún árbol o en el piso, y la madre está sentada sobre sus pequeños hijos o sobre sus huevos, no tomes a la madre con sus pequeños. Debes dejar ir a la madre y puedes tomar a los pequeños, para que te vaya bien y puedas vivir por mucho tiempo. Cuando construyas una casa nueva, debes hacer un muro de protección alrededor de la azotea para que así no seas culpable de homicidio si alguien se cae de allí. No plantes tu viñedo con semilla de segunda calidad o si no tendrás que entregara todo el grano que plantaste y las uvas del viñedo. No ares con una yunta que tenga juntos un toro y un burro. No uses ropa hecha de combinación de lana y lino. Haz flecos en las cuatro esquinas del manto con que te cubres.

Cuando haya en medio de ti un hombre impuro debido a una polución nocturna, él debe salir del campamento, no podrá entrar a él. Cuando llegue la tarde, debe bañarse, y cuando el sol se ponga, podrá entrar de nuevo. Tendrás también un lugar fuera del campamento al que podrás ir a hacer tus necesidades. En tu equipo tendrás una estaca con la que cavarás un hoyo para que entierres tu excremento cuando hagas tus necesidades.

Hesíodo (Trabajos y días, 728)
No orines de pie vuelto hacia el sol, sino cuando se ponga, recuérdalo, y hacia oriente sin desnudarte; pues las noches son de los Bienaventurados; tampoco en el camino ni fuera del camino te orines sobre la marcha; [...] No te dejes ver con los genitales manchados de semen dentro de tu casa junto al hogar, sino evítalo. No engendres tus hijos a la vuelta de un funeral de mal agüero, sino al volver de un banquete de los inmortales. [...] Nunca pongas la jarra del vino encima de la crátera mientras se bebe; pues trae mala suerte. No dejes con salientes la casa al construirla, no sea que allí posada grazne la chillona corneja. [...] Que no lave su cuerpo en el baño de las mujeres el varón; pues a su tiempo también sobre esto hay un lamentable castigo.
¿No es sorprendente? amenazas divinas, críticas a la violencia y la injusticia, menciones a una sociedad corrompida que será destruida por un dios o por unos dioses, normas para la vida diaría (algunas un tanto subrealistas) ¿son los dos textos inspirados por un dios o son los dos textos literatura de una epoca muy antigua? descartamos la inspiración divina, ya que un autor cree en un único dios y el otro en un grupo bastante numeroso de ellos, si Hesiodo escribía ese tipo de textos sin inspiración divina, ¿por qué no podían hacerlo igualmente los autores del Antiguo Testamento?